Hoy, me he encontrado con un amigo saliendo del conservatorio. Nos hemos cruzado y hemos hablado unos minutos, pues yo tenía bastante prisa y no hemos podido hablar más, pero en ese escaso cruce de palabras, me ha dicho algo que me ha dado mucho que pensar.Le comentaba que tenemos un amigo en común que no lo está pasando muy bien por bastantes situaciones que aún se le escapan. Hablábamos de cómo se sentía cuando me sorprende mi amigo con las siguientes frases:
" Me ha dicho que es incapaz de llorar, que tiene ganas, pero que no le sale, que nunca ha llorado por algo que no fuese dolor físico. Yo, si no pudiese llorar, me moriría, porque estamos en un mundo en el que todo es falso, que la gente da asco, que todos están con todos, y en medio de todas estas cosas que están mal, el llorar es el único acto puro y sincero".
He asentido, hemos hablado un poco más y cada uno ha ido por su lado. No he hecho mucho caso a lo que acababa de escuchar por las prisas, pero dentro de mí había una lucecita parpadeante avisando que había algo pendiente para darle vueltas.
Bien, esta tarde he dado un repaso en todo lo que ha pasado desde hace unos... 2 años hasta hoy, intentando mirar qué es lo puro que ha habido dentro de mi y lo que he visto en los demás. He acabado dándole la razón a mi amigo. He echado la vista atrás y me he dado cuenta de que lo más sincero que he hecho y que he visto hacer a los demás es llorar. Derramar lágrimas de desamor, de envidia, de ira, de frustración, de pena, de soledad, de angustia, de impotencia. Lágrimas sonoras y abundantes, silenciosas y escurridizas. He visto caer lágrimas de todo tipo, y he comprobado el sabor de otras tantas.
Todas, y cada una de esas gotitas saladas tenía como causa el sincerarse con uno mismo y con los demás, ya fuese en silencio o a voz en grito. Por una parte, me ha dado una pena terrible no poder encontrar algo más puro y sincero que eso. No he encontrado algo más auténtico y eficaz para purgar el alma, es verdad, pero al menos la idea de que por lo menos queda algo a lo que aferrarse me hace tener una pequeña sensación de calma.
